El principal metabolito del THC, el 11-hidroxi-THC (11-OH-THC), es al menos tan potente como el propio THC y en algunas pruebas lo supera. Lo ha comprobado en ratas un equipo de la Universidad de Saskatchewan (Canadá), dirigido por Ayat Zagzoog y Robert B. Laprairie, en un estudio publicado en The Journal of Pharmacology and Experimental Therapeutics.
Durante décadas, la investigación se ha centrado en el delta-9-tetrahidrocannabinol (THC), el principal compuesto psicoactivo de la planta. El trabajo canadiense refuerza la idea de que los efectos del cannabis dependen también de lo que el cuerpo hace con él, y plantea preguntas sobre la potencia, la duración de los efectos, la vía de consumo y el diseño de las pruebas de drogas.
Cómo se forma y qué se midió
Una vez que el THC inhalado o ingerido llega a la sangre, pasa por el hígado, donde unas enzimas lo convierten en 11-OH-THC y, después, en 11-nor-9-carboxi-THC (11-COOH-THC). Este último no es psicoactivo; el 11-OH-THC sí lo es, y puede actuar con más intensidad que su precursor.
Para estudiarlo sin la interferencia del metabolismo, los investigadores inyectaron 11-OH-THC directamente a ratas macho. En las pruebas de percepción del dolor (nocicepción), el metabolito fue un 153 % más activo que el THC. En las de catalepsia, o rigidez muscular, alcanzó una eficacia del 78 % respecto al THC. Los autores concluyen que su potencia es comparable o superior a la del compuesto original.
Por qué los comestibles pegan más fuerte
La vía oral es la que más 11-OH-THC produce:
| Comparativa | Inhalación | Ingestión (comestibles) |
|---|---|---|
| Inicio del efecto | 5–10 minutos | 45–90 minutos |
| Duración del efecto | 2–3 horas | 6–8 horas o más |
| Producción de 11-OH-THC | Baja | Alta |
| Potencia del efecto | Moderada | Puede ser más intensa y prolongada |
El THC ingerido pasa por el hígado antes de llegar al torrente sanguíneo, lo que se conoce como metabolismo de primer paso. Allí se transforma en buena parte en 11-OH-THC, y el efecto resulta más profundo y duradero. Por eso los comestibles son impredecibles para quien no tiene experiencia o no conoce su tolerancia.
Consecuencias para las pruebas de drogas y la medicina
Los metabolitos del THC permanecen en el cuerpo mucho más que sus efectos. En consumidores ocasionales pueden detectarse entre 1 y 3 días, y en consumidores habituales, de 5 a 13 días o más. El 11-COOH-THC, sin efecto psicoactivo, es lo que buscan los análisis de orina, de modo que una persona puede dar positivo semanas después de consumir sin estar bajo sus efectos.
Investigaciones de la Universidad de Sídney confirman que el riesgo al volante disminuye a las pocas horas, aunque los metabolitos sigan presentes mucho más tiempo. Sus autores recomiendan a los pacientes de cannabis medicinal que no conduzcan aunque ya no se sientan colocados, porque podrían ser sancionados.
Los hallazgos obligan a replantear varios aspectos: los ensayos clínicos deberían medir también los derivados del THC, los medicamentos cannabinoides orales podrían comportarse de forma distinta a la prevista y necesitar otra dosificación, y las políticas de detección deberían basarse en la actividad real y no solo en la presencia de residuos. El estudio se ha hecho en ratas, y falta confirmar en personas hasta qué punto el 11-OH-THC explica la experiencia con comestibles.